Yo no creo en la mala o la buena suerte. Yo creo en la casualidad, en las coincidencias. Aunque la idea de que una fuerza suprema, invisible que haga y deshaga las cosas a su antojo es muy interesante. Si esa fuerza existiera y con nuestros pensamientos y nuestros hechos pudiéramos cambiar el rumbo de las cosas, otro gallo cantaría. Pero a veces cuesta creer que las cosas sucedan sin ninguna razón.
¿nunca habéis pensado que alguien os quiere mal? Algo así como el mal de ojo. Yo sí. A veces no cuento cosas a determinada gente para que no me gafen. Parece que si has contado algo que quieres que te pasa, te pasará completamente lo contrario.
Hoy hace sol. Me encanta! voy a salir a dar un paseo. Un saludo.
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