Soy una persona que se ilusiona fácilmente y por cualquier tontería. Pero cuando esa ilusión se desvanece, el batacazo es tertible.
Así estoy hoy. Hace un mes una amiga dijo que iba a organizar una cena con algo sorpresa para mi, y por eso creaba un grupo de whatsapp sin mi. Yo no saqué el tema a nadie, porque era sorpresa. Hoy, a 4 días de esa cena, decido preguntar a mi amiga y resulta que al final casi nadie podía ir y se deja para otro finde.
Estar 4 semanas pensando y deseando que llegue ese día y enterarme finalmente que no hay nada, es desilusionante.
A lo mejor otro día.... A lo mejor nunca. Porque la sorpresa tenía que ser ahora, más adelante no tiene sentido.
Ser como yo es triste. Ojalá mis ilusiones se cumplieran.
Otro día será.